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A Bittersweet Farewell

A Bittersweet Farewell

Our beloved chocolatier Barbara recently had to relocate to Chile. Here is an interview we did with her in English and Spanish (translations included).

1.You were a professional veterinarian in Chile. How did you end up working with chocolate in America?

Bueno, cuando llegue a California, mi inglés era muy básico y ejercer mi profesión requería invertir mucho dinero y tiempo, para poder trabajar como veterinario. Básicamente tenía que invertir 2 años más de estudios solo para convalidar mi título, pero antes mi inglés debía que ser perfecto para poder tomar esas clases. Comencé tomando clases en Berkeley Adult School y trabajar en las posibilidades que fueran apareciendo.

Gracias a que mi esposo que estaba en UC Berkeley, conocí muchas parejas en mi misma situación. Entre ellos conocí a Nacho. Él es ingeniero agrónomo en Chile y su pareja hacia un Phd en UCB. Al igual que yo, comenzó tomando clases de inglés, trabajó en el valle de Napa. Pero la distancia entre su trabajo y su hogar, no se hizo compatible para su vida familiar. Así fue como entró a trabajar a Casa de Chocolates.

Por esos días que conocí a Nacho, él ya estaba trabajando en la chocolatería y yo estaba recién llegando a California. Cada vez que nos juntábamos con los demás chilenos en UC Village, Nacho llegaba con bombones para compartir o de regalo.

“Que cosas tan lindas y ricas que haces Nacho!” siempre le decíamos. Eran verdaderas joyitas comestibles. Él contaba que todo lo había aprendido en su trabajo y estaba enamorado de su nuevo oficio como chocolatero.

Como me gusta cocinar, me puse a trabajar en cocina también. Partí en la cocina de un café en el “Gourmet ghetto” de Berkeley. Pero no era un trabajo que me hiciera feliz, no cocinaba realmente, solo armaba los platillos y era algo estresante al tener la presión del tiempo en entregar las órdenes.

Buscaba un lugar donde pudiera aprender sobre pastelería o chocolatería, cosas que me gustara hacer. Ya a esas alturas, Nacho había regresado a Chile, por lo que aplique a Casa de Chocolates, que quedaba relativamente cerca de Berkeley City College donde estaba mejorando mi inglés. Para mi suerte, me llamaron a los pocos días y pude entrar a trabajar con ellos.

Aprendí muchísimo allí, primero de la pastelería y luego de la chocolatería. Al tiempo me fui de viaje por un buen rato, por lo que renuncié a Casa. Pero al regresar a la Bahía, quería volver a trabajar con chocolate. Así los astros se alinearon a mi favor y pude ser aceptada en The Xocolate Bar.

Well, when I arrived in California, my English was very basic and practicing my profession required investing a lot of money and time, to be able to work as a veterinarian. Basically I had to invest in 2 more years of study just to validate my degree, but before that my English had to be perfect to be able to take those classes.I started by taking classes at Berkeley Adult School and working on the opportunities that appeared.

Thanks to my husband who was at UC Berkeley, I met many couples in the same situation. Among them I met Nacho. He is an agronomist in Chile and his partner is doing a Phd at UCB. Like me, he started out taking English classes, he worked in the Napa Valley. But the distance between his work and his home did not make it compatible with his family life. This is how he came to work at Casa de Chocolates.

Around the time that I met Nacho, he was already working in the chocolate shop and I was just arriving in California. Every time we got together with the other Chileans at UC Village, Nacho would arrive with chocolates to share or as gifts.

"What beautiful and delicious things you make, Nacho!" we always told him. They were real edible gems. He said that he had learned everything on the job and was in love with his new job as a chocolatier.

As I like to cook, I started working in the kitchen too. I worked in the kitchen of a cafe in the “Gourmet ghetto” of Berkeley. But it wasn't a job that made me happy. I didn't really cook, I just put the dishes together and it was stressful with time pressure to deliver orders.

I was looking for a place where I could learn about pastry or chocolate, things that I would like to do. By now, Nacho had returned to Chile, so I applied at Casa de Chocolates, which was relatively close to Berkeley City College where I was improving my English. Luckily for me, they called me a few days later and I was able to go to work with them.

I learned a lot there, first about the pastry shop and then about the chocolate shop. Then I went on a long trip and had to give up Casa. But when I returned to the Bay, I wanted to go back to working with chocolate. So the stars aligned in my favor and I was able to be accepted at The Xocolate Bar.

2. How would you describe the culture of The Xocolate Bar?

Describiría la cultura de Xocolate Bar como pura magia. Es un lugar donde más que ir a trabajar, te sientes como en tu casa compartiendo con amigas (bueno, amigos para no dejar atrás a Clive o al chocolatero más joven, Leo). Siempre hay risas, alguna historia que contar, algo de café y trabajo por hacer. Todo en un ambiente de compañerismo, igualdad y mucho cariño, rodeado de aroma a chocolate.

I would describe the Xocolate Bar culture as pure magic. It is a place where, more than going to work, you feel like you’re at home sharing with girlfriends (well, friends, so as not to exclude Clive or the youngest chocolatier, Leo). There is always laughter, a story to tell, some coffee to drink and work to do. All in an atmosphere of camaraderie, equality and a lot of affection, surrounded by the aroma of chocolate. 

3. What was the best part of working there? What was the hardest part?

Lo mejor de trabajar en Xocolate Bar, es el equipo que lo compone. Malena es la líder ideal. Siempre dispuesta a escuchar ideas para ir mejorando. Además como buena artista, ella es de mente muy inquieta, por lo que le gusta mucho que estemos estudiando en diferentes cursos o experimentando en la cocina. A fin de tener nuevas creaciones que sean innovadoras para los clientes.

Frankie, es la segunda al mando, nuestra gurú en “customer service”. Ella, con una sonrisa y su voz cálida, de seguro te convence de llevarte algún chocolatito, aunque solo te hayas detenido a curiosear. Frankie, al igual que Malena, está siempre atenta a lo que necesitemos y a escucharnos. En definitiva, en el equipo hay tanta “buena química” entre todos, que aunque llegara “Mr. Covid-19” ha hacernos la vida algo tormentosa, saldríamos victoriosos.

Lo más difícil de trabajar en The Xocolate Bar, quizás fue adaptarse a “los nuevos tiempos de pandemia”. Pero aun así, con la creatividad y el tremendo liderazgo femenino que existe, más el compromiso de todo el equipo. Habíamos podido salir adelante.

Realmente me atrevería decir, que lo más difícil de trabajar aquí, fue tener que irme.

The best thing about working at Xocolate Bar is the team that makes it up. Malena is the ideal leader. Always ready to listen to ideas to improve in order to have new creations that are innovative for customers. Also, as a good artist, she has a very restless mind, so she really likes that we are studying in different classes or experimenting in the kitchen.

Frankie, she's second in command, our customer service guru. She, with a smile and her warm voice, will surely convince you to take some chocolate, even if you have only stopped to browse. Frankie, like Malena, is always attentive to what we need and to listen to us. In short, in the team there is so much "good chemistry" between everyone, that even if "Mr. Covid-19” made our lives somewhat stormy, we were victorious.

Perhaps the hardest thing about working at The Xocolate Bar was adapting to "the new times of pandemic." But even so, with the creativity and tremendous female leadership that exists, plus the commitment of the entire team, we were able to get ahead.

I would really dare to say that the hardest thing about working here was having to leave.

4. Why did you have to leave?

Me tuve que ir de Xocolate Bar por cambios de vida que me tomaron muy por sorpresa.

Cómo llegué a California gracias a mi marido, quien estaba haciendo un posdoc en UCB. Tanto él como yo, sabíamos que en algún minuto debíamos regresar a Chile, una vez terminara sus investigación.

Año a año nos tocaba salir de los EEUU para renovar nuestras visas en Chile. Lamentablemente, y sin previo aviso, en el laboratorio donde trabajaba mi esposo decidieron que ya no habría más extensión de nuestras visas. Fue algo abrupto, ya que pensábamos que podríamos al menos completar el año 2020 en el Bay Area.

Rápidamente comenzamos a barajar otras alternativas para poder quedarnos más tiempo. Pero no se ajustaban del todo a los planes de vida que teníamos. Por lo que nos tocó regresar a Chile.

Aprovecho de decir que el apoyo que recibí del equipo de Xocolate Bar, a toda esa incertidumbre, fue vital. No hay palabras de agradecimiento suficientes.

I had to leave Xocolate Bar due to changes in my life that took me very much by surprise.

I got to California thanks to my husband, who was doing a postdoc at UCB. Both he and I knew that at some point we would have to return to Chile, once he finished his investigation.

Year after year we had to leave the United States to renew our visas in Chile. Unfortunately, and without prior notice, the laboratory where my husband worked decided that there would be no more extension of our visas. It was somewhat abrupt, as we thought we could at least complete 2020 in the Bay Area.

We quickly began to consider other alternatives to be able to stay longer. But they didn't quite fit into the life plans we had. So we had to return to Chile.

I take this opportunity to say that the support I received from the Xocolate Bar team, through all that uncertainty, was vital. I cannot thank them enough.

5. Tell us about your new chocolate project in Chile

Mi proyecto de chocolatería en Chile, es algo que venía pensando desde hace un tiempo. Se llamará “Pilmaiken”, y próximamente estará en redes sociales. “Pilmaiken” es una palabra en lengua Mapuche, que significa golondrina o swallow en inglés. Elegí este nombre por varias razones. Una de ellas, es que es mi forma de reivindicar nuestro mestizaje como chilenos, algo que tenemos que recordar. Más aún en estos tiempos donde ya no hay más cabida para el racismo.

Por otra parte, el significado que representan las golondrinas me hace mucho sentido. Ellas son aves migratorias, que se ven más a menudo en la zona norte de Chile, de Argentina y parte del Perú. Para luego bajar hacia el sur, incluso viéndose en Patagonia durante la temporada cálida. Y mi idea de chocolatería, había sido gestada en norte América, para migrar al sur de Chile y del continente; como un pilmaiken.

Mi idea es poder tomar sabores auténticos del sur chileno y poder experimentar con ellos en mis chocolates. Como podría ser el merkén, que es una mezcla de chile “cacho de cabra” ahumado y otras especias. La “yerba mate”, que es muy consumida en el sur de Chile, y Patagonia. También trabajar con la gran variedad de frutos silvestres que hay, por ejemplo la murta, el maqui, la rosa mosqueta, el calafate, por nombrar algunos.

Además creo que al emprender un negocio, es importante tomar un rol activo para la cooperatividad y crecimiento económico local. Por lo que es importante para mi, trabajar lo más posible con productos y productores locales. Incluso estoy viendo la posibilidad de usar, en algunas de las confecciones, chocolate hecho en Chile. Ya que poco a poco, han aparecido algunos “chocolate makers” que están produciendo muy buen chocolate “bean to bar”.

My chocolate project in Chile is something that I have been thinking about for some time. It will be called "Pilmaiken", and will soon be on social networks. "Pilmaiken" is a word in the Mapuche language, which means swallow (the bird) in English. I chose this name for various reasons. One of them is that it is my way of vindicating our mixed heritage as Chileans, something we have to remember. Even more so in these times where there is no more room for racism.

In addition, the meaning that swallows represent makes a lot of sense to me. They are migratory birds, seen more often in northern Chile, Argentina and part of Peru. They then go south, even being seen in Patagonia during the warm season. My idea for chocolate was conceived in North America, to migrate to the south of Chile and the continent; like a pilmaiken.

My idea is to take authentic flavors of the Chilean south and experiment with them in my chocolates. For example merkén, which is a mixture of smoked chili "cacho de cabra" and other spices; "Yerba mate", which is widely consumed in southern Chile and Patagonia. I will also work with the great variety of wild fruits that exist, for example the murta, the maqui, the rosehip, the calafate, to name a few.

I also believe that when starting a business, it is important to take an active role in supporting local economic growth and cooperation. So it is important for me to work as much as possible with local products and producers. I am even looking at the possibility of using, in some of the confections, chocolate made in Chile. Since little by little, some "chocolate makers" have appeared that are producing very good "bean to bar" chocolate.

Best of luck, Barbara! We love you.